Para saber realmente quién era el cartógrafo escondido tras el lanero genovés tenemos que recurrir al pensamiento medieval, Hernando Colón nos señala al principio de su libro:
«…Porque una de las principales cosas, que pertenecen a la historia de todo hombre sabio, es que se sepa su patria y origen, porque suelen ser más estimados los que proceden de grandes ciudades y generosos ascendientes…»
Cuando se navega, se mide lo navegado sobre la superficie de la Tierra en leguas de 4 millas romanas que se proyectan sobre la carta como leguas de millas de a 3, y esa proyección se proyecta a su vez sobre el viento de levante y se cuenta lo navegado.
Allí contaré cosas que aún no he contado aquí.