La ignorada y oculta cartografía colombina.

Aquí están los conocimientos que, por ignorancia, los historiadores no han sabido encontrar en los escritos de Colón.

Colón, navega y cartografía con un sistema basado en la Rosa de los Vientos y no en la brújula, tal y comfig2o explica Llull, se debe situar la Rosa en el puerto de salida, y a partir de ahí nosotros tenemos que buscar el tipo de proyección que utilizaban (ellos lo sabían pero no nos han dejado explicaciones sobre ella)

El centro de la Rosa lo unimos mediante un recta  que llamamos eje de la proyección con el centro de la Tierra y consideramos un plano perpendicular a ese eje y que corte a la Tierra en dos casquetes esféricos. Ese será el plano de proyección y ahí, es donde se dibuja la carta. Cualquier punto de la esfera se une mediante un recta con el centro de la Tierra, y la intersección de esa recta con el plano de proyección nos da la situación del punto proyectado sobre el plano de proyección.

Sigue leyendo

El conocimiento perdido: ars navigandi.

Cuando se habla del Primer Viaje de Colón es fácil encontrar párrafos como el que sigue:

«…acertó siempre Colón con el rumbo preciso…».

Pero en el Diario, la palabra rumbo no aparece ni una única vez, y según el mismo Diario:

«Iba hablando el Almirante con Martín Alonso Pinzón, capitán de la otra carabela Pinta, sobre una carta que le había enviado tres días hacía a la carabela, donde según parece tenía pintadas el Almirante ciertas islas por aquella mar. Y decía Martín Alonso que estaban en aquella comarca, y decía el Almirante que así le parecía a él; pero puesto que no hubiesen dado con ellas, lo debían de haber causado las corrientes que siempre habían echado los navíos al Nordeste, y que no habían andado tanto como los pilotos decían».

Sigue leyendo

Los historiadores miden la Tierra y lo atribuyen a Colón.

Los historiadores han hecho cálculos con magnitudes supuestamente colombinas y afirman que Colón creía que la Tierra tenía un tamaño de las ¾ partes del real, cuando de los documentos colombinos se desprende claramente que Colón sabía no sólo que cada grado de meridiano tiene 60 millas náuticas si no que, además, conocía como fue medido ese valor en la Antigüedad (lo que ya he descrito en otro post). El punto de partida de los colombinistas para el cálculo es la famosa apostilla  490  en el libro de Pierre D’Ailly que se conserva en la Biblioteca Colombina.

Sigue leyendo

El falso Colón de los historiadores.

Un historiador, especialista en temas colombinos, de prestigio mundial escibió:

«… para ello adopta el genovés puntualmente las teorías de Alfragrano, que, seguido por Toscanelli y D’Ailly, estimaban que a un grado le corresponden 56 millas y dos tercios…»

¡Mentira!. Colón escribió en una carta a los Reyes en febrero de 1494:

«… ansí que cada grado que está en esta dicha carta responde catorce leguas y un sesto así de setentrión en ahustro como de oriente en oçidente…»

Sigue leyendo

Cartografía mallorquina (Llull)

En su obra «El árbol de la ciencia» el intelectual mallorquín Raimón Llull nos ha dejado una definición sobre la navegación que es toda una lección magistral de la forma en que se debe cartografiar una derrota mientras se navega (en contra del famoso axioma de que en el Medievo era imposible conocer la situación de la nave en tales condiciones; editada y traducida desde el mallorquín de su época nos explica:

Sigue leyendo